Ética y liderazgo, siempre de la mano para tomar decisiones

ética

Aunque intuitivamente esta relación debería ser efectivamente próxima, conductas inapropiadas por parte de líderes, del sector público y privado, a nivel mundial, deben recordarnos que liderar con ética no es una opción, es un deber.

Las consecuencias de liderar para acaparar poder o aprovechar cargos como mecanismo de enriquecimiento, no solo indignan la sensibilidad de toda una sociedad sino que desvirtúan la dimensión moral inherente a la capacidad humana para trascender con sus acciones en beneficio del progreso individual y colectivo.

La dirección de una empresa es ética cuando sus líderes se rigen por principios de honestidad y confianza por lo que, naturalmente, son estos, sus directivos quienes, a través del ejemplo, están llamados a crear y mantener una cultura organizacional enmarcada en valores. Si bien es cierto los líderes, como toda persona, suelen tener una combinación de fortalezas y debilidades en términos de desarrollo moral al enfrentarse de manera frecuente a dilemas éticos, los líderes de talento humano pueden contribuir al fortalecimiento de habilidades que les ayude a reconocer y manejar tales encrucijadas asertivamente.

Contar con un patrón ético en el cual coincidan todos los miembros de una comunidad no es fácil: mientras para algunos algo está bien, a otros les resulta no ético. No obstante, sí es posible activar el pensamiento ético, el compromiso personal de mantener el honor y el deber con acciones y juicios enérgicos para reconocer qué es lo correcto y lo incorrecto. En tal sentido, gestión humana puede promover y facilitar espacios para que los líderes hablen del tema, compartan situaciones que les inquiete y, en conjunto, validen y refuercen los niveles éticos individuales y corporativos.

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‘El carácter cuenta’

De hecho, la comprensión de la ética organizacional se da por los valores y principios tanto individuales como corporativos y los líderes deben tener plena conciencia de su habilidad para tenerlos en cuenta cuando de tomar decisiones se trata. A este respecto, el www.josephsoninstitute.org, bajo la consigna de ‘El carácter cuenta’, identificó 6 características individuales que debe fortalecer todo líder para facilitar su toma de decisiones éticas: Credibilidad – Respeto – Responsabilidad – Justicia – Cuidado – Civismo

Abordar estas características con inteligencia emocional, racionalmente, con eficacia, basándose en los valores de la organización, con firmeza y coherencia, conlleva a que, adicional a consolidar la imagen de los líderes organizacionales, haya reducción del estrés y se maximice la productividad, bienestar y autoestima de los líderes.

Para finalizar, necesitamos confiar en nuestros líderes, en que estos gerenciarán con equidad y administrarán los recursos de manera honesta. Es claro que la mayoría de personas quieren comportarse de manera ética, así que aunque dentro de las empresas pueda haber conductas consideradas normales -ya sea por tradición o desconocimiento- es importante validar que la costumbre no esté aprobando prácticas no éticas  ¡Nada que no se pueda solucionar con el liderazgo y gestión de los líderes de talento humano en procura del bienestar común!

mruiz@strategos.com.co